Cambios en la Promoción Turística de Madrid<span class=5 min read" class="img-responsive" />

La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, anunciarán en unos días la transferencia de sus principales competencias de promoción turística de Madrid a una asociación mayoritariamente privada controlada por empresas del sector. El profesional tanteado para dirigir la asociación es, según fuentes políticas y del sector, el exministro Rafael Arias-Salgado (UCD y PP), de 72 años, que actualmente preside Carrefour en España.

Madrid está recuperando su atractivo turístico, tras el batacazo de 2013, cuando la afluencia de viajeros cayó un 5,3% mientras que en el resto del país alcanzaba marcas históricas. Sin embargo, y pese a que la comparación interanual se realiza con las cifras de esos meses de crisis, el crecimiento hasta mayo de 2014 es inferior a la media nacional.

Según la Encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras, que elabora el Ministerio de Turismo, la llegada de viajeros extranjeros creció un 8,2% en España en los cinco primeros meses del año en comparación con el mismo periodo de 2013. Canarias (13%), Andalucía (10,1%) y Cataluña (8%) lideraron el auge, que en Madrid se quedó en el 6,7%.

Las malas cifras de 2013, tildadas de “preocupantes” por el ministro de Turismo, José Manuel Soria (PP), llevaron a Gobierno, Comunidad y Ayuntamiento a lanzar un plan de choque en otoño con tres millones de euros.

La alcaldesa, Ana Botella, anunció en enero la creación de un organismo público-privado para “cambiar” y “adaptar a los nuevos tiempos el modelo de gestión de la promoción turística”.

La Ley de Sostenibilidad de la Administración Local, aprobada en diciembre de 2013, considera competencia propia de los Ayuntamientos la “información y promoción de la actividad turística de interés y ámbito local”. El Estatuto de autonomía de Madrid prevé como competencia regional la “promoción y ordenación del turismo en su ámbito territorial”.

Desde la llegada al poder de Botella, en diciembre de 2012, ambas Administraciones han tratado de coordinar su política turística para evitar duplicidades.

Sin embargo, la Ley de Sostenibilidad también prohíbe la creación de nuevos organismos públicos, por lo que Comunidad y Ayuntamiento tuvieron que buscar una asociación ya existente, la Plataforma Turística de Madrid, y dotarla de entidad para que sirviera de vehículo para sus políticas turísticas. Ahora tendrán que dejar su control en manos privadas para evitar así que se convierta en entidad pública e incumpla por tanto la ley.

El Ayuntamiento tenía en 2011 dos organismos de promoción turística, que sumaban 124 trabajadores y 30,5 millones de euros de presupuesto. En la actualidad, ese trabajo se ha reducido a un área dentro de la empresa municipal Madrid Destino (que gestiona las actividades culturales y deportivas municipales). Hasta hace un mes, integraban esa área turística 59 trabajadores, pero 17 de ellos han sido trasladados a otras labores dentro del Ayuntamiento.

A esa merma de personal (del 66% desde 2011) se ha sumado la decisión de dejar en manos de una consultora privada (THR) la elaboración del nuevo plan estratégico de turismo. El anterior lo diseñó el gobierno municipal en abril de 2012, debía durar hasta 2015 y fue fruto del trabajo conjunto de oposición, sindicatos y empresas. Ha sido desechado.

El nuevo plan, que será presentado en unos días, tiene como objeto promocionar la capital, la región y aquellos destinos de interés a menos de dos horas de distancia (Toledo, Segovia, etcétera). Será desarrollado por esta asociación de mayoría privada.

Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad conservarán sus competencias de atención turística, que, según fuentes municipales, quieren aunar para ofrecer una imagen única al visitante.

La asociación sin ánimo de lucro Plataforma Turística de Madrid fue constituida en 2008, para la promoción turística de la región, por la Comunidad de Madrid, Telemadrid, la Universidad Carlos III, Iberia, LastMinute, ESIC y un puñado de empresas y entidades.

Hasta 2012, la aportación de sus socios rondaba los 100.000 euros anuales. El Ayuntamiento de Madrid no formó parte en un primer momento, aunque sí firmó dos convenios en 2013 (un congreso de touroperadores y un vídeo promocional para vuelos de British Airways) por 118.000 euros. Se unió, junto al Gobierno central y la patronal madrileña, el pasado mes de diciembre.

Ahora la Plataforma agrupa a 86 empresas y entidades: El Corte Inglés, Coca-Cola, Atlético y Real Madrid, Teatro Real, Museo del Prado, Renfe, AENA, Air Europa, CSIC, Paradores, Las Rozas Village, Meliá, Cortefiel, Ifema, hotel Ritz, etcétera. Sin embargo, “la inmensa mayoría de su presupuesto procede de la Comunidad de Madrid”, en concreto seis millones de euros este año.

La empresa municipal Madrid Destino, que gestiona las políticas de turismo del Ayuntamiento, tiene previsto firmar un convenio con esta asociación sin ánimo de lucro para dejar en sus manos el desarrollo del plan estratégico elaborado para promocionar la capital, la región y los destinos limítrofes durante los próximos cinco años.

El objetivo de la Plataforma —que podría cambiar su nombre en las próximas semanas— es servir como “forma de organización para actuar de forma unitaria tanto en políticas y visión estratégica como en presupuesto”, indican fuentes de Madrid Destino.

El Ayuntamiento aún no ha decidido cuánto dinero aportará y cuál será su cuota de poder dentro de la asociación. Lo que sí está claro es que la Plataforma seguirá siendo de mayoría privada para soslayar los límites legales impuestos por el Gobierno central en cuanto a creación de nuevos organismos públicos.

LO IMPORTANTE sería que se trabaje el turismo de Madrid más allá de los clichés, ya que esta ciudad es mucho más que la Puerta del Sol, Toledo, Segovia o el Parque de Guadarrama. Además es hora de que los encargados sean auténticos profesionales honestos y serios conocedores de las nuevas tecnologías.
La promoción turística de una ciudad como Madrid ya no puede limitarse a estar en stands en Ferias turísticas por todo el mundo o en hacer folletos en papel. Hoy la clave está en las nuevas tecnologías, las redes sociales y las campañas dinámicas e interactivas.

Fuente El País