Otoño en la Sierra Norte de Madrid<span class=2 min read" class="img-responsive" />

Otoño en la Sierra Norte de Madrid

Aunque podemos disfrutar del verde hasta mediados de octubre ya matizan los amarillos, marrones y rojos que explotan como una paleta de pintor en un paisaje que enamora.

En el otoño caen desde el álamo
las altas flechas, el renovado olvido:
se hunden los pies en su frazada pura:
el frío de las hojas irritadas
en un espeso manantial de oro,
y un esplendor de espinas pone cerca del cielo
los secos candelabros de estatura erizada,
y el jaguar amarillo, entre las uñas,
huele una gota viva.

Pablo Neruda

¿Qué mejor que estos versos del maestro Neruda para describirte sensaciones de una caminata otoñal por la Sierra norte de Madrid?

Entre mediados y finales de noviembre el manto de hojarasca alcanza su mayor espesor y los árboles empiezan a tener el aspecto de “candelabros” como describe el poeta.

Otoño en la Sierra Norte de Madrid

Aunque el frío puede avisar ya a finales de septiembre, no es hasta octubre que caen las primeras nevadas que cubren las cimas de la sierra norte de Madrid.  La corriente del río, siempre subordinada a la intensidad de las precipitaciones, adquiere ahora uno de sus mayores caudales.  En noviembre caen las primeras heladas abriendo las puertas del invierno, dejan de crecer los brotes, se hielan las últimas setas y se guarece la fauna.
Uno de los espectáculos más atractivos se da en las alturas y se debe a la migración de las aves.  Desde la segunda mitad del verano hasta mediados de octubre, vienen del norte y del centro de Europa y cruzan los cielos con destino a África.

Petirrojos, trepadores azules, disfrutan de bellotas, hayucos y arándanos.  En cuanto a las flores, son típicas del otoño el azafrán silvestre, la hiedra y algunas hierbas de san Roberto que florecen cuando el sol nos acompaña.  Es la época ideal para disfrutar de la recolección de setas, con una cesta adecuada para ayudar a renovar el ciclo de las mismas.

Otoño en la Sierra Norte de Madrid

Entre el arbolado nos encontramos con robles, hayas, melojos, cerezos, álamos, acebos, serbales, abedules, brezos, avellanos que en otoño configuran la exquisita escenografía del gran decorado de la naturaleza serrana que deslumbra con sus cambios cromáticos.
Tienes muchas rutas y sendas para emprender en cualquiera de los pueblos de la Sierra Norte de Madrid y si tienes oportunidad de quedarte más de un día puedes alojarte en las Casas rurales El Bulín, donde encantados te podremos informar de los detalles que podrás disfrutar en cada una.

El otoño te está esperando ve a su encuentro y descubrirás el poeta que tienes dentro.