El #TurismoRuralLegal DEBE luchar contra el turismo ilegal, de otro modo está condenado a desaparecer.

Economía sumergida – Ética sumergida

“El hombre se destruye con la política
sin principios éticos
y con los negocios sin moral”
Gandhi

Ya todos sabemos que estamos sumidos en una crisis económica y financiera pero si encima le sumamos la crisis ética y me atrevo a decir moral, el horizonte se vislumbra lúgubre.

Si usted suele disfrutar del Turismo Rural y todavía no lo sabe, hay casas y alojamientos rurales legales y otros ilegales. Las regulaciones son escasas, dependen de cada CCAA y esto complica aún más al sector. Tampoco hay censos oficiales que documenten cuantos somos los legales y cuantos los ilegales, se calcula que los ilegales doblan a los legales lo que nos ha llevado a una oferta desmedida. Estos últimos años y provocado por la crisis económica mucha gente que tiene una casa o apartamentos en un pueblo, los intenta alquilar por días y plazas, sin cumplir con ninguna de las obligaciones legales lo que deteriora la calidad del turismo y perjudica directamente a los que cumplimos con todas y cada una de las obligaciones pero que evidentemente carecemos de derechos.

Para resumir, entre otras cosas, los ilegales no pagan impuestos, seguros (que no son los comunes del hogar), no están sujetos a inspecciones y sobre todo NO FACTURAN. Esto les deja muchísimo margen para ofertar los precios más baratos del mercado pero si usted tiene una mala experiencia de cualquier índole no podrá reclamar ante ningún organismo oficial.

La economía sumergida o la evasión fiscal tiene la voluntad precisa o dolo de transgredir la ley, es contrario tanto al ordenamiento positivo de todo el Estado como a las reglas éticas que nos permiten convivir y sobrevivir.

Los derechos y deberes fiscales se comprenden no sólo en las relaciones y en los efectos relacionados con las instituciones fiscales sino también y sobretodo en relación con el resto de la ciudadanía.

La premisa antropológica señala que tanto la fiscalidad como la economía son, por definición, un hecho siempre colectivo, nunca individual.

#TurismoRuralLegal

El deber de pagar impuestos no se fundamenta en la obtención de los bienes y servicios recibidos sino en la solidaridad que implica una serie de deberes respecto de la comunidad en la que se habita, entre los cuales se encuentra el de contribuir a los gastos comunes, tal y como se afirma en la mayoría de las Constituciones modernas.

En todas las teorizaciones sobre la materia, la dialéctica entre ética y fisco se asienta en dos deberes fundamentales:
1.- Todos debemos pagar los tributos a las instituciones públicas.
2.- El deber de las instituciones públicas de diseñar un sistema tributario justo y de control efectivo del mismo.

En Turismo Rural no se están cumpliendo ninguno de los dos.

Actualmente este sector sigue a la espera de que salga la Ley de Arrendamiento Urbano o LAU, todavía no hay detalles de su contenido pero lo que más nos preocupa es que no hay nada sobre cómo se instrumentará su cumplimiento.

Para que una ley fiscal pueda y deba ser observada, debe ser justa. Con ello se subraya que el deber o la obligación se dirige en modo simétrico al contribuyente y a la ley.
En efecto, con el pago de los tributos los individuos, en virtud del fundamento de la solidaridad, sacrifican parte de sus rentas a favor de la colectividad y si esto no sucede de modo igualitario y generalizado, los defraudadores se benefician de los bienes y servicios financiados por los otros. Es por ello por lo que se habla de justicia social.
No es por casualidad que hoy se tienda a ubicar el sistema de los derechos individuales en su relación con las instituciones entre los derechos humanos.
Justamente se ha afirmado que “la buena política depende de la moral o la moral depende de las leyes y de la buena política”. O expresado de otro modo: sobre el factor fiscal se mide la legitimidad del poder.

El fraude fiscal se traduce en una violación de las reglas de la leal competición sobre las cuales está fundado el libre mercado. Según Montesquieu: “el impuesto es….. una porción de los bienes que cada ciudadano entrega para tener a cambio la seguridad de los otros bienes”.

O incluso mejor refleja la idea una memorable frase de Oliver Wendell Holmes “impuestos son los que nosotros pagamos por una sociedad civilizada” “taxes are what we pay for civilised society”.

#TurismoRuralLegal

Pero este concepto no acaba aquí, la moral enseña que es responsable de un robo no sólo quien roba sino también quien colabora, quien lo aprueba, quien no lo impide y quien no lo denuncia. Hace poco un “líder de opinión” del Turismo Rural (desconocemos a qué intereses responde) ha proclamado en las redes sociales que habitualmente se encuentra con propietarios de #TurismoRuralLegal, que ante un overbooking, no tienen reparo en colocar a los turistas extras en “la casa de la suegra”. Yo me pregunto, ¿porqué no los denunció ante las autoridades competentes? Da igual que sea un propietario con alojamientos legales, si esta actuando en ocasiones ilegalmente. Considero aún peor el tener conocimiento de estas actividades y no denunciarlo. Esto es parte de la cultura de esta economía sumergida sobretodo inmoral. Porque atrás de este señor que no denuncia hay otros muchos que lo festejan y le adulan el comentario “gracioso” entre ellos responsables de portales de turismo que a nuestro modo de ver son los que más daño le están haciendo al sector del Turismo Rural, y nadie, ni una sola voz, se alza para denunciarlos y dejarlos en evidencia, pero ya me ocuparé de ellos en otras entradas.

Es decir, aquí hay muchos más responsables que los que evaden y nos roban; están los que no lo impiden, ni lo denuncian! Y en este terreno entran los portales de Turismo que además se lucran con la venta de publicidad engañosa de propiedades ilegales. Porque no hay ni un sólo medio de difusión o campaña institucional del Estado que informe claramente a los ciudadanos de las consecuencias nefastas en que nos estamos sumergiendo.

Algún despistado quizá todavía no sepa, que el turismo es el único motor que actualmente esta tirando de la economía española, creo que al menos se merece un especial cuidado y tratamiento en sus leyes y regulaciones, que hagan que funcione con reglas claras y justas para todos los que lo trabajamos.

La ética es la regla en la cual se expresa no sólo los enunciados o parámetros de valor puramente teóricos o de valores ideales comunes. La historia reciente ha demostrado y enseña también que las reglas éticas son los criterios a los que hay que acogerse necesariamente para asegurar la permanencia de la convivencia humana para el buen funcionamiento de la colectividad. Su transgresión nos conducirá a la ruina. Es por ello que no se trata de prescripciones abstractas sino de reglas de supervivencia. Esto es la ética!